domingo, 5 de septiembre de 2010

Ley de los derechos de los niños

LEY PARA LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
TÍTULO PRIMERO
Disposiciones Generales
Artículo 1. La presente ley se fundamenta en el párrafo sexto del artículo 4o. de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, sus disposiciones son de orden público, interés social y de
observancia general en toda la República Mexicana y tiene por objeto garantizar a niñas, niños y
adolescentes la tutela y el respeto de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución.
La Federación, el Distrito Federal, los estados y los municipios en el ámbito de su competencia,
podrán expedir las normas legales y tomarán las medidas administrativas necesarias a efecto de dar
cumplimiento a esta ley.
Artículo 2. Para los efectos de esta ley, son niñas y niños las personas de hasta 12 años
incompletos, y adolescentes los que tienen entre 12 años cumplidos y 18 años incumplidos.
Artículo 3. La protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, tiene como objetivo
asegurarles un desarrollo pleno e integral, lo que implica la oportunidad de formarse física, mental,
emocional, social y moralmente en condiciones de igualdad.
Son principios rectores de la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes:
A. El del interés superior de la infancia.
B. El de la no-discriminación por ninguna razón, ni circunstancia.
C. El de igualdad sin distinción de raza, edad, sexo, religión, idioma o lengua, opinión política o de
cualquier otra índole, origen étnico, nacional o social, posición económica, discapacidad,
circunstancias de nacimiento o cualquiera otra condición suya o de sus ascendientes, tutores o
representantes legales.


D. El de vivir en familia, como espacio primordial de desarrollo.
E. El de tener una vida libre de violencia.
F. El de corresponsabilidad de los miembros de la familia, Estado y sociedad.
G. El de la tutela plena e igualitaria de los derechos humanos y de las garantías constitucionales.
Artículo 4. De conformidad con el principio del interés superior de la infancia, las normas aplicables a
niñas, niños y adolescentes, se entenderán dirigidas a procurarles, primordialmente, los cuidados y la
asistencia que requieren para lograr un crecimiento y un desarrollo plenos dentro de un ambiente de
bienestar familiar y social.
Atendiendo a este principio, el ejercicio de los derechos de los adultos no podrá, en ningún momento,
ni en ninguna circunstancia, condicionar el ejercicio de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
La aplicación de esta ley atenderá al respeto de este principio, así como al de las garantías y los
derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Artículo 5. La Federación, el Distrito Federal, los estados y los municipios, procurarán implementar
los mecanismos necesarios para impulsar una cultura de protección de los derechos de la infancia,
basada en el contenido de la Convención Sobre los Derechos del Niño y tratados que sobre el tema
apruebe el Senado de la República.
Artículo 6. A falta de disposición expresa en la Constitución, en esta ley o en los tratados
internacionales en los términos del artículo 133 de la Constitución, se estará a los principios generales
que deriven de dichos ordenamientos y a falta de éstos, a los principios generales del derecho.
Artículo 7. Corresponde a las autoridades o instancias federales, del Distrito Federal, estatales y
municipales en el ámbito de sus atribuciones, la de asegurar a niñas, niños y adolescentes la protección
y el ejercicio de sus derechos y la toma de medidas necesarias para su bienestar tomando en cuenta los
derechos y deberes de sus madres, padres, y demás ascendientes, tutores y custodios, u otras personas
que sean responsables de los mismos. De igual manera y sin prejuicio de lo anterior, es deber y
obligación de la comunidad a la que pertenecen y, en general de todos los integrantes de la sociedad, el
respeto y el auxilio en el ejercicio de sus derechos.
El Gobierno Federal promoverá la adopción de un Programa Nacional Para la Atención de los
Derechos de la Infancia y Adolescencia, en el que se involucre la participación de las entidades
federativas y municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, así como del sector privado y
social, para la instrumentación de políticas y estrategias que contribuyan al cumplimiento de la presente
ley y garantice el mejoramiento de la condición social de niñas, niños y adolescentes.
Artículo 8. A fin de procurar para niñas, niños y adolescentes, el ejercicio igualitario de todos sus
derechos, se atenderá, al aplicarse esta ley, a las diferencias que afectan a quienes viven privados de
sus derechos.
La Federación, el Distrito Federal, los estados y los municipios en el ámbito de sus respectivas
competencias, promoverán lo necesario para adoptar las medidas de protección especial que requieran
quienes vivan carentes o privados de sus derechos, para terminar con esa situación y, una vez logrado,
insertarlos en los servicios y los programas regulares dispuestos para quienes no vivan con tales
deficiencias.


Las instituciones gubernamentales encargadas de cumplir la obligación establecida en el párrafo
anterior, deberán poner en marcha programas cuya permanencia quede asegurada hasta que se logre la
incorporación a la que se hace referencia.
Artículo 9. Niñas, niños y adolescentes tienen los deberes que exige el respeto de todas las
personas, el cuidado de los bienes propios, de la familia y de la comunidad, y el aprovechamiento de los
recursos que se dispongan para su desarrollo.
Ningún abuso, ni violación de sus derechos podrá considerarse válido ni justificarse por la exigencia
del cumplimiento de sus deberes.
Capítulo Segundo
Obligaciones de ascendientes, tutores y custodios
Artículo 10. Para los efectos de garantizar y promover los derechos contenidos en la presente ley, las
autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de sus atribuciones,
promoverán las acciones conducentes a proporcionar la asistencia apropiada a madres, padres, tutores o
personas responsables para el desempeño de sus facultades.
Artículo 11. Son obligaciones de madres, padres y de todas las personas que tengan a su cuidado
niñas, niños y adolescentes:
A. Proporcionarles una vida digna, garantizarles la satisfacción de alimentación, así como el pleno y
armónico desarrollo de su personalidad en el seno de la familia, la escuela, la sociedad y las
instituciones, de conformidad con lo dispuesto en el presente artículo.
Para los efectos de este precepto, la alimentación comprende esencialmente la satisfacción de
las necesidades de comida, habitación, educación, vestido, asistencia en caso de enfermedad y
recreación.
B. Protegerlos contra toda forma de maltrato, prejuicio, daño, agresión, abuso, trata y explotación.
Lo anterior implica que la facultad que tienen quienes ejercen la patria potestad o la custodia de
niñas, niños y adolescentes no podrán al ejercerla atentar contra su integridad física o mental ni
actuar en menoscabo de su desarrollo.
Las normas dispondrán lo necesario para garantizar el cumplimiento de los deberes antes
señalados. En todo caso, se preverán los procedimientos y la asistencia jurídica necesaria para
asegurar que ascendientes, padres, tutores y responsables de niñas, niños y adolescentes
cumplan con su deber de dar alimentos. Se establecerá en las leyes respectivas la
responsabilidad penal para quienes incurran en abandono injustificado.
Las autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de sus
respectivas atribuciones, impulsarán la prestación de servicios de guardería, así como auxilio y
apoyo a los ascendientes o tutores responsables que trabajen.
Artículo 12. Corresponden a la madre y al padre los deberes enunciados en el artículo anterior y
consecuentemente, dentro de la familia y en relación con las hijas e hijos, tendrán autoridad y
consideraciones iguales.
El hecho de que los padres no vivan en el mismo hogar, no impide que cumplan con las obligaciones
que le impone esta ley.


Artículo 13. A fin de garantizar el cumplimiento de los derechos establecidos en este capítulo, las
leyes federales, del Distrito Federal y de las entidades federativas podrán disponer lo necesario para que
se cumplan en todo el país:
A. Las obligaciones de ascendientes o tutores, o de cualquier persona que tenga a su cargo el
cuidado de una niña, de un niño, o de un o una adolescente de protegerlo contra toda forma de
abuso; tratarlo con respeto a su dignidad y a sus derechos; cuidarlo, atenderlo y orientarlo a fin
de que conozca sus derechos, aprenda a defenderlos y a respetar los de las otras personas.
B. Para que el Estado, en los ámbitos federal, estatal y municipal pueda intervenir, con todos los
medios legales necesarios, para evitar que se generen violaciones, particulares o generales del
derecho de protección de niñas, niños y adolescentes. Especialmente se proveerá lo necesario
para evitar que salgan del país sin que medie la autorización de sus padres, tutores o de un juez
competente.
C. La obligación de familiares, vecinos, médicos, maestros, trabajadores sociales, servidores
públicos, o cualesquiera persona, que tengan conocimiento de casos de niñas, niños o
adolescentes que estén sufriendo la violación de los derechos consignados en esta ley, en
cualquiera de sus formas, de ponerlo en conocimiento inmediato de las autoridades
competentes, de manera que pueda seguirse la investigación correspondiente.
En las escuelas o instituciones similares, los dueños, directivos, educadores, maestros o
personal administrativo serán responsables de evitar cualquier forma de maltrato, perjuicio, daño,
agresión, abuso o explotación, en contra de niñas, niños o adolescentes.
Párrafo reformado DOF 19-08-2010
TÍTULO SEGUNDO
De los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
Capítulo Primero
Del Derecho de Prioridad
Artículo 14. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a que se les asegure prioridad en el ejercicio
de todos sus derechos, especialmente a que:
A. Se les brinde protección y socorro en cualquier circunstancia y con la oportunidad necesaria.
B. Se les atienda antes que a los adultos en todos los servicios, en igualdad de condiciones.
C. Se considere el diseñar y ejecutar las políticas públicas necesarias para la protección de sus
derechos.
D. Se asignen mayores recursos a las instituciones encargadas de proteger sus derechos.
Capítulo Segundo
Del Derecho a la vida
Artículo 15. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la vida. Se garantizará en la máxima
medida posible su supervivencia y su desarrollo.

Capítulo Tercero

Del Derecho a la no Discriminación
Artículo 16. Niñas, niños y adolescentes tienen reconocidos sus derechos y no deberá hacerse
ningún tipo de discriminación en razón de raza, color, sexo, idioma o lengua, religión; opinión política;
origen étnico, nacional o social; posición económica; discapacidad física, circunstancias de nacimiento o
cualquier otra condición no prevista en este artículo.
Es deber de las autoridades adoptar las medidas apropiadas para garantizar el goce de su derecho a
la igualdad en todas sus formas.
Artículo 17. Las medidas que se tomen y las normas que se dicten para proteger a niñas, niños y
adolescentes, que se encuentren en circunstancias especialmente difíciles por estar carentes o privados
de sus derechos y para procurarles el ejercicio igualitario de éstos, no deberán implicar discriminación
para los demás infantes y adolescentes, ni restringirles dicho goce igualitario. Las medidas especiales
tomadas en favor de aquéllos pero en respeto de éstos, no deberán entenderse como discriminatorias.
Artículo 18. Es deber de las autoridades, ascendientes, tutores y de miembros de la sociedad,
promover e impulsar un desarrollo igualitario entre niñas, niños y adolescentes, debiendo combatir o
erradicar desde la más tierna edad las costumbres y prejuicios alentadores de una pretendida
superioridad de un sexo sobre otro.
Capítulo Cuarto
De los Derechos a Vivir en Condiciones de Bienestar y a un Sano Desarrollo Psicofísico
Artículo 19. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir en condiciones que permitan su
crecimiento sano y armonioso, tanto físico como mental, material, espiritual, moral y social.
Artículo 20. Las madres tienen derecho, mientras están embarazadas o lactando, a recibir la atención
médica y nutricional necesaria, de conformidad con el derecho a la salud integral de la mujer.
Capítulo Quinto
Del Derecho a ser Protegido en su integridad, en su libertad, y contra el maltrato y el
abuso sexual
Artículo 21. Niñas, niños y adolescentes tienen el derecho a ser protegidos contra actos u omisiones
que puedan afectar su salud física o mental, su normal desarrollo o su derecho a la educación en los
términos establecidos en el artículo 3o. constitucional. Las normas establecerán las formas de prever y
evitar estas conductas. Enunciativamente, se les protegerá cuando se vean afectados por:
A. El descuido, la negligencia, el abandono, el abuso emocional, físico y sexual.
B. La explotación, el uso de drogas y enervantes, el secuestro y la trata.
C. Conflictos armados, desastres naturales, situaciones de refugio o desplazamiento, y acciones de
reclutamiento para que participen en conflictos armados.
Capítulo Sexto
Del Derecho a la Identidad
Artículo 22. El derecho a la identidad está compuesto por:

A. Tener un nombre y los apellidos de los padres desde que nazca y a ser inscrito en el Registro
Civil.
B. Tener una nacionalidad, de acuerdo con lo establecido en la Constitución.
C. Conocer su filiación y su origen, salvo en los casos que las leyes lo prohiban.
D. Pertenecer a un grupo cultural y compartir con sus integrantes costumbres, religión, idioma o
lengua, sin que esto pueda ser entendido como razón para contrariar ninguno de sus derechos.
A fin de que niñas, niños y adolescentes puedan ejercer plenamente el derecho a su identidad,
las normas de cada Entidad Federativa podrán disponer lo necesario para que la madre y el
padre los registren, sin distinción en virtud de las circunstancias de su nacimiento.
Capítulo Séptimo
Del Derecho a vivir en Familia
Artículo 23. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir en familia. La falta de recursos no
podrá considerarse motivo suficiente para separarlos de sus padres o de los familiares con los que
convivan, ni causa de la pérdida de la patria potestad.
El Estado velará porque sólo sean separados de sus padres y de sus madres mediante sentencia u
orden preventiva judicial que declare legalmente la separación y de conformidad con causas previamente
dispuestas en las leyes, así como de procedimientos en los que se garantice el derecho de audiencia de
todas las partes involucradas incluidas niñas, niños y adolescentes. Las leyes establecerán lo necesario,
a fin de asegurar que no se juzguen como exposición ni estado de abandono, los casos de padres y
madres que, por extrema pobreza o porque tengan necesidad de ganarse el sustento lejos de su lugar de
residencia, tengan dificultades para atenderlos permanentemente, siempre que los mantengan al cuidado
de otras personas, los traten sin violencia y provean a su subsistencia.
Se establecerán programas de apoyo a las familias para que esa falta de recursos no sea causa de
separación.
Artículo 24. Las autoridades establecerán las normas y los mecanismos necesarios a fin de que,
siempre que una niña, un niño, una o un adolescente se vean privados de su familia de origen, se
procure su reencuentro con ella. Asimismo, se tendrá como prioritaria la necesidad de que niñas, niños y
adolescentes, cuyos padres estén separados tengan derecho a convivir o mantener relaciones
personales y trato directo con ambos, salvo que de conformidad con la ley, la autoridad determine que
ello es contrario al interés superior del niño.
Artículo 25. Cuando una niña, un niño, un o una adolescente se vean privados de su familia, tendrán
derecho a recibir la protección del Estado, quien se encargará de procurarles una familia sustituta y
mientras se encuentre bajo la tutela de éste, se les brinden los cuidados especiales que requieran por su
situación de desamparo familiar.
Las normas establecerán las disposiciones necesarias para que se logre que quienes lo requieran,
ejerzan plenamente el derecho a que se refiere este capítulo, mediante:
A. La adopción, preferentemente la adopción plena.
B. La participación de familias sustitutas y 

C. A falta de las anteriores, se recurrirá a las Instituciones de asistencia pública o privada o se
crearán centros asistenciales para este fin.
Artículo 26. Las autoridades federales, del Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de
sus atribuciones, velarán porque en las adopciones se respeten las normas que las rijan, las cuales
serán diseñadas a fin de que niñas, niños, y adolescentes sean adoptados en pleno respeto de sus
derechos y contendrán disposiciones tendientes a que:
A. Se escuche y tome en cuenta en los términos de la ley aplicable su opinión.
B. Se asesore jurídicamente, tanto a quienes consientan en la adopción, como a quienes la
acepten, a fin de que conozcan las consecuencias del hecho.
C. La adopción no dé lugar a beneficios económicos indebidos para quienes participen en ella.
Artículo 27. Tratándose de adopción internacional, las normas internas deben disponer lo necesario
para asegurar que niñas, niños y adolescentes sean adoptados por nacionales de países en donde
existan reglas jurídicas de adopción y de tutela de sus derechos cuando menos equivalentes a las
mexicanas.
Capítulo Octavo
Del Derecho a la Salud
Artículo 28. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la salud. Las autoridades federales, del
Distrito Federal, estatales y municipales en el ámbito de sus respectivas competencias, se mantendrán
coordinados a fin de:
A. Reducir la mortalidad infantil.
B. Asegurarles asistencia médica y sanitaria para la prevención, tratamiento y la rehabilitación de su
salud.
C. Promover la lactancia materna.
D. Combatir la desnutrición mediante la promoción de una alimentación adecuada.
E. Fomentar los programas de vacunación.
F. Ofrecer atención pre y post natal a las madres, de conformidad con lo establecido en esta ley.
G. Atender de manera especial las enfermedades endémicas, epidémicas, de transmisión sexual y
del VIH/SIDA, impulsando programas de prevención e información sobre ellas.
H. Establecer las medidas tendientes a prevenir embarazos tempranos.
I. Disponer lo necesario para que niñas, niños y adolescentes con discapacidad, reciban la
atención apropiada a su condición, que los rehabilite, les mejore su calidad de vida, les
reincorpore a la sociedad y los equipare a las demás personas en el ejercicio de sus derechos.
J. Establecer las medidas tendientes a que en los servicios de salud se detecten y atiendan de
manera especial los casos de infantes y adolescentes víctimas o sujetos de violencia familiar.

Capítulo Noveno
Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes con Discapacidad
Artículo 29. Para efectos de esta ley, se considera persona con discapacidad a quien padezca una
alteración funcional física, intelectual o sensorial, que le impida realizar una actividad propia de su edad y
medio social, y que implique desventajas para su integración familiar, social, educacional o laboral.
Artículo 30. Niñas, niños y adolescentes con discapacidad física, intelectual o sensorial no podrán ser
discriminados por ningún motivo. Independientemente de los demás derechos que reconoce y otorga
esta ley, tienen derecho a desarrollar plenamente sus aptitudes y a gozar de una vida digna que les
permita integrarse a la sociedad, participando, en la medida de sus posibilidades, en los ámbitos escolar,
laboral, cultural, recreativo y económico.
Artículo 31. La Federación, el Distrito Federal, estados y municipios en el ámbito de sus respectivas
competencias, establecerán normas tendientes a:
A. Reconocer y aceptar la existencia de la discapacidad.
B. Ofrecer apoyos educativos y formativos para padres y familiares de niñas, niños y adolescentes
con discapacidad, a fin de aportarles los medios necesarios para que puedan fomentar su
desarrollo y vida digna.
C. Promover acciones interdisciplinarias para el estudio, diagnóstico temprano, tratamiento y
rehabilitación de las discapacidades de niñas, niños y adolescentes que en cada caso se
necesiten, asegurando que sean accesibles a las posibilidades económicas de sus familiares.
D. Fomentar centros educativos especiales y proyectos de educación especial que permitan a
niñas, niños y adolescentes con discapacidad, integrarse en la medida de su capacidad a los
sistemas educativos regulares. Dispondrán de cuidados elementales gratuitos, acceso a
programas de estimulación temprana, servicios de salud, rehabilitación, esparcimiento,
actividades ocupacionales, así como a la capacitación para el trabajo, para lo cual se promoverá,
de no contarse con estos servicios, a su creación.
E. Adaptar el medio que rodea a niñas, niños y adolescentes con discapacidad a sus necesidades
particulares.
Capítulo Décimo
Del Derecho a la Educación
Artículo 32. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a una educación que respete su dignidad y
les prepare para la vida en un espíritu de comprensión, paz y tolerancia en los términos del artículo 3o.
de la Constitución. Las leyes promoverán las medidas necesarias para que:
A. Se les proporcione la atención educativa que por su edad, madurez y circunstancias especiales
requirieran para su pleno desarrollo.
B. Se evite la discriminación de las niñas y las adolescentes en materia de oportunidades
educativas. Se establecerán los mecanismos que se requieran para contrarrestar las razones
culturales, económicas o de cualquier otra índole, que propicien dicha discriminación.

C. Las niñas, niños y adolescentes que posean cualidades intelectuales por encima de la media,
tengan derecho a una educación acorde a sus capacidades, así como a contar con las
condiciones adecuadas que les permita integrarse a la sociedad.
D. Se impulse la enseñanza y respeto de los derechos humanos. En especial la no discriminación y
de la convivencia sin violencia.
E. Se prevean mecanismos de participación democrática en todas las actividades escolares, como
medio de formación ciudadana.
F. Se impida en las instituciones educativas la imposición de medidas de disciplina que no estén
previamente establecidas, sean contrarias a su dignidad, atenten contra su vida, o su integridad
física o mental.
G. Se favorezcan en las instituciones educativas, mecanismos para la solución de conflictos, que
contengan claramente las conductas que impliquen faltas a la disciplina y los procedimientos
para su aplicación.
Capítulo Décimo Primero
De los Derechos al Descanso y al Juego
Artículo 33. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho al descanso y al juego, los cuales serán
respetados como factores primordiales de su desarrollo y crecimiento; así como a disfrutar de las
manifestaciones y actividades culturales y artísticas de su comunidad.
Artículo 34. Por ninguna razón ni circunstancia, se les podrá imponer regímenes de vida, estudio,
trabajo o reglas de disciplina que impliquen la renuncia o el menoscabo de estos derechos.
Artículo 35. Para garantizar la protección de los derechos reconocidos en esta Ley, se reitera la
prohibición constitucional de contratar laboralmente a menores de 14 años bajo cualquier circunstancia.
A los que infrinjan tal prohibición y que además pongan en peligro su integridad y desarrollo, se les
impondrán las sanciones que establece el Código Penal.
Igualmente las autoridades Federales, del Distrito Federal, estatales y municipales proveerán lo
necesario para que niñas, niños o adolescentes no queden en situación de abandono o falta de
protección por el cumplimiento de estas disposiciones.
Capítulo Décimo Segundo
De la Libertad de Pensamiento y del Derecho a una Cultura Propia
Artículo 36. Niñas, niños y adolescentes gozarán de libertad de pensamiento y conciencia.
Artículo 37. Niñas, niños y adolescentes que pertenezcan a un grupo indígena tienen derecho a
disfrutar libremente de su lengua, cultura, usos, costumbres, religión, recursos y formas específicas de
organización social.
Lo dispuesto en el párrafo anterior no debe entenderse como limitativo del ejercicio del derecho a la
educación, según lo dispuesto en el artículo 3o. de la Constitución ni de ningún otro protegido por esta
ley. De igual manera, las autoridades educativas dispondrán lo necesario para que la enseñanza, al
atender a lo establecido en el mismo precepto, no contraríe lo dispuesto en el párrafo primero del artículo
4o. de esta ley.

Capítulo Décimo Tercero
Del Derecho a Participar
Artículo 38. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la libertad de expresión; la cual incluye sus
opiniones y a ser informado. Dichas libertades se ejercerán sin más límite que lo previsto por la
Constitución.
Artículo 39. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a ejercer sus capacidades de opinión,
análisis, crítica y de presentar propuestas en todos los ámbitos en los que viven, trátese de familia,
escuela, sociedad o cualquier otro, sin más limitaciones que las que establezca la Constitución y dicte el
respeto de los derechos de terceros.
Artículo 40. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la información. En cumplimiento de este
derecho se establecerán normas y se diseñarán políticas, a fin de que estén orientados en el ejercicio del
derecho a que se refiere el artículo anterior. Asimismo, se pondrá especial énfasis en medidas que los
protejan de peligros que puedan afectar su vida, su salud o su desarrollo.
Artículo 41. El derecho a expresar opinión implica que se les tome su parecer respecto de:
A. Los asuntos que los afecten y el contenido de las resoluciones que les conciernen.
B. Que se escuchen y tomen en cuenta sus opiniones y propuestas respecto a los asuntos de su
familia o comunidad.
Artículo 42. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho de reunirse y asociarse. Las leyes deben
disponer lo necesario para que puedan ejercerlo sin más límites que los que establece la Constitución.
TÍTULO TERCERO
Capítulo Primero
Sobre los Medios de Comunicación Masiva
Artículo 43. Sin perjuicio de lo previsto en la normatividad aplicable a los medios de comunicación
masiva, las autoridades federales, en el ámbito de sus competencias, procurarán verificar que éstos:
A. Difundan información y materiales que sean de interés social y cultural para niñas, niños y
adolescentes, de conformidad con los objetivos de educación que dispone el artículo 3o. de la
Constitución y la Convención sobre los Derechos del Niño.
B. Eviten la emisión de información contraria a los objetivos señalados y que sea perjudicial para su
bienestar o contraria con los principios de paz, no discriminación y de respeto a todas las
personas.
C. Difundan información y materiales que contribuyan a orientarlos en el ejercicio de sus derechos,
les ayude a un sano desarrollo y a protegerse a sí mismos de peligros que puedan afectar a su
vida o su salud.
D. Eviten la difusión o publicación de información en horarios de clasificación A, con contenidos
perjudiciales para su formación, que promuevan la violencia o hagan apología del delito y la
ausencia de valores.